El ácido hialurónico es una sustancia que se encuentra de forma natural en numerosos tejidos y órganos del cuerpo humano: epidermis, tejido conectivo, cartílagos, líquido sinovial, ojos, etc. Una de sus propiedades más importantes es la capacidad para atraer y retener el agua, lo que hace que esos tejidos se mantengan en buenas condiciones.

 En el proceso de envejecimiento su presencia en el organismo disminuye progresivamente y, como consecuencia, la piel pierde hidratación y, por tanto, elasticidad y firmeza tornándose más fláccida y abriendo así la puerta a la aparición de arrugas. También ocurre otro tanto en las articulaciones, de modo que los cartílagos se hacen más rígidos, pudiendo romperse y hacer que se sienta dolor con cada movimiento a causa del roce entre los huesos.

 Pero es precisamente su capacidad para atraer y retener el agua los que lo ha convertido en uno de los productos estrella de la cosmética, la medicina estética, aunque se utiliza también diferentes tratamientos y terapias de la medicina regenerativa y traumatológica, y otros ámbitos de la ciencia médica.

  Hablamos constantemente de sus diferentes beneficios en estética, pero cuando las pacientes siguen teniendo “miedos o reparos” siempre les hablamos de que su uso está muy extendido en muchas disciplinas médicas

Por eso hoy vamos a hablar de otra especialidad, la traumatología, de la mano del Dr. Gallego Goyanes, Médico especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología Deportiva.

 La función del ácido hialurónico en cosmética , es básicamente la de mantener una buena hidratación de la piel, incluso en sus capas más profundas, de modo que se mantiene el grosor, el volumen y la tersura de la misma. Puede servir para evitar o retrasar la aparición de arrugas o también tratarlas cuando éstas están su fase más incipiente de aparición.

 

Dr. Gallego, ¿Cómo puede beneficiar esta función a un paciente de traumatología?

 En traumatología usamos el ácido hialurónico principalmente en articulaciones. El uso más extendido es en procesos degenerativos (cadera, rodilla, trapecio-metacarpiana…), ya que en la artrosis se pierden las propiedades reológicas del hialurónico endógeno por reducciones de su peso molecular y por una disminución de la concentración del líquido sinovial.  Mediante la viscosuplementación se pretende restablecer la viscoelasticidad del líquido sinovial, que en la artrosis está disminuida.

Lo realizamos mediante una única inyección intraarticular ecoguiada o mediante control escópico, en la propia consulta o de forma ambulatoria. Las inyecciones intraarticulares de ácido hialurónico permiten recuperar la viscosidad y elasticidad del líquido sinovial en las articulaciones afectadas por osteoartrotis; así como disminuir el dolor y mejorar la movilidad de la articulación al actuar como lubricante para los cartílagos y ligamentos y ejercer un efecto protector frente a las fuerzas mecánica.

¿En qué casos, y con qué fines se utiliza el ácido hialurónico en su especialidad?

 Como ya comentamos antes el principal uso en en procesos degenerativos, en cualquier grado. Siendo en los grados leves en donde objetivamos una mayor duración del mismo, pudiendo ser de 6 meses a varios años. Las articulaciones más frecuentemente usadas son articulaciones de carga como rodilla y cadera, aunque lo estamos usando también en manos (en rizartrosis o artrosis trapecio-metacarpiana) con buenos resultados.

También lo estamos usando en medicina deportiva en algunos casos muy específicos de lesiones condrales leves y estables, como por ejemplo las que se producen en corredores (por el auge del running).

 

¿Es exactamente el mismo ácido hialurónico que usamos en estética, o hay alguna característica que los distinga?

 Hay dos principales clases de ácido hialurónico, reticulado y no reticulado. El ácido hialurónico que utilizamos en traumatología es un ácido reticulado, es decir, presenta una serie de moléculas que se unen entre sí creando una estructura en forma de malla y en función de si el ácido es más o menos reticulado, tendrá mayor densidad y durabilidad, este tipo es el usado también en inyecciones en estética para dar rellenar, y solo varía el grado de reticulación y peso molecular, más algún añadido de anestésicos para su mayor comodidad en la aplicación. Sin embargo el utilizado para hidratar , mediante infiltraciones o dermapen es el no reticulado; que a su vez es  el más el presente en las presentaciones  cosméticas ,  para facilitar su absorción y este si no tiene beneficio en traumatología.

 

 Si queréis solicitar una cita o cualquier información podéis llamarme o escribirme :

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