FOTOS DEL ANTES Y EL DESPUES, ¿SÍ Ó NO?

 

 

Una de las primeras peticiones las pacientes cuando acuden a consulta es que les mostremos fotos del «Antes y Después», estamos acostumbrados a ver cientos de fotos diarias en Internet y las redes, algunas maravillosas, otras aterradoras…Y, es que el usar esta estrategia tiene sus partes buenas y sus partes malas…

En la clínica del Dr. Valdés no usamos fotos del «Antes y Después», ni programas de simulación por muchos motivos. Pero nos va a explicar el propio Dr. Valdés la razón:

Doctor, ¿Porque no usamos fotos del «Antes y Después» si casi la totalidad de las pacientes nos solicitan en un primer momento?

  Las fotos del «Antes Y Después» nos pueden dar una indicación aproximada de en qué consiste cierto tipo de cirugía. Pero para nada pueden constituir una aproximación de cómo va a quedar una paciente determinada después de la intervención. En  el resultado influyen muchísimos factores que son personales: El tipo de piel, la manera de cicatrizar, la consistencia de los tejidos, la edad… hasta cambian los objetivos de la mayoría de las técnicas según las pacientes. Por eso, el ver una foto de otra persona después de operada no quiere decir que la paciente vaya a quedar así.

Y con los avances tecnológicos que hay y la cantidad de programas de simulación que existen en el mercado, ¿ qué le lleva a descartar su uso…?

 Existen programas que proponen un resultado después de una intervención partiendo de una foto de la paciente. Estos programas están pensados para garantizar que la comunicación entre paciente y cirujano es la correcta. Es decir, que bien lo que la paciente dice, bien lo que dice el cirujano, es comprendido por la otra parte. No están pensados como herramientas para predecir el resultado. Son programas que tampoco tienen en cuenta los factores expuestos anteriormente (estado de la piel, elasticidad de los tejidos…) y que de hecho tienen variaciones para poder imprimir un resultado «excelente», «bueno» y «normal». Casi en el 100% de las veces, si una paciente compara una foto postoperatoria y una predicción informática, los resultados no serán iguales. Como la mayoría de las pacientes interpretan esas simulaciones como predicciones del resultado, su uso puede resultar engañoso.

Teniendo en cuanta que hay pacientes que tienen cientos de dudas y piden una y mil veces que les enseñemos fotos, ¿ cómo consigue llegar a transmitirles la confianza necesaria para que decidan operarse aquí…?

 En mi opinión, las dudas se resuelven fácilmente en consulta mediante el diálogo. Con información, la mayor parte de las pacientes son capaces de imaginar cómo será el resultado que obtendrán de una manera bastante fiel. La base de una paciente satisfecha es que el resultado que ha obtenido coincida con aquel que ella pensaba antes de la cirugía. Cuando ambos coinciden, la satisfacción es absoluta. Puede existir una decepción, aunque pequeña, en los casos en los que las expectativas eran mejores que el resultado conseguido, y esto puede pasar usando programas informáticos y fotos de antes y después, en mi opinión, con más facilidad que mediante la información verbal preoperatoria.

¿Qué le puede decir a una paciente que descarte ir a la consulta de un cirujano que no muestre fotos del «Antes y Después»?

Si el cirujano le muestra fotos o usa una simulación informática no como garantía de resultado, sino como método para informar de ciertos aspectos técnicos que mediante la palabra considere que no están correctamente explicados, no hay inconveniente en que se usen como elemento añadido a una buena explicación y diálogo en consulta.

A esto que dice el Dr. Valdés yo quiero añadir algo que le explico siempre a las pacientes en el momento en que quieren que se les muestren fotos, y es que cuando vas a una consulta de cirugía o medicina estética donde te muestren los «Antes y Después», tenemos que saber que siempre nos van a mostrar las fotos más favorecidas,  de las pacientes más bellas y atractivas. Pero la realidad es que muchas veces se obtienen resultados extraordinarios en pacientes menos atractivos, pero que no nos motivarían para «operarnos». Con esto quiero que entendamos que tal y como dijo el Dr. Valdés hay muchísimos factores que influyen en el resultado, y que por ejemplo una rinoplastia en un hombre con facciones muy masculinas, ojos bonitos y rostro simétrico va a resultar más bonita que la misma rinoplastia en un hombre bizco, o gordito, o con facciones poco masculinas, al igual que una abdominoplastia se verá mejor en el cuerpo de una mujer delgada y bien proporcionada que tenga  exceso de piel en el abdomen tras los embarazados, que en una mujer que haya sufrido obesidad y tenga grandes colgajos y exceso de grasa…Los resultados para nosotros son igual de buenos en ambos casos, pero a la vista del paciente supone una gran diferencia, y la elección de las fotos por parte de los profesionales ya nos está creando expectativas, en ocasiones poco ajustadas a nuestra realidad…

 

 

 

 Si queréis solicitar una cita o cualquier información podéis llamarme o escribirme :

marta@drvaldes.es

697491309




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